De una granola compartida a un proyecto con propósito
Iris de Alba nace de un gesto simple: compartir.
Después de entrenar en el gimnasio, muchas veces surge el mismo deseo: comer algo nutritivo, natural y que realmente alimente el cuerpo. Pensando en eso, Alba Iris comenzó preparando una granola artesanal para compartir con sus amigos del gym.
La respuesta fue inmediata: a todos les encantó.
Al mismo tiempo, su padre tenía una gran producción de miel ese año y necesitaba apoyo para comercializarla. Fue entonces cuando surgió una idea que lo conectaba todo: integrar esa miel pura en la granola y crear un producto natural, nutritivo y lleno de sabor.
Pero el proyecto fue creciendo con un propósito aún más grande: apoyar a los campesinos de Santander que recolectan miel de las abejas que habitan la Cordillera de los Yariguíes, pagando un precio justo por su trabajo y preservando una tradición apícola valiosa para la región.
Así nació Iris de Alba, una marca que busca unir alimentación consciente, productos naturales y respeto por quienes hacen posible cada ingrediente.

Inspiración y raíces
Un símbolo que honra la historia

El logo de Iris de Alba está inspirado en el pictograma de los Cuatro Soles Guane, símbolo ancestral del pueblo indígena Guane de Santander, Colombia.
Este símbolo representa conexión con la naturaleza, equilibrio y la sabiduría de las culturas que habitaron estas tierras mucho antes que nosotros.
Tomar esta inspiración es una forma de rendir homenaje a nuestras raíces y recordar que los alimentos nacen de la tierra, del trabajo humano y del respeto por los ciclos naturales.

